El día en que empece a escribirme
El 5 de Octubre del 2010 me propuse la tarea de escribir un
blog, uno que hablara de todo y der nada, en donde proyecte mis
satisfacciones y frustraciones. Donde se vean reflejadas mis pasiones y mis
dolores. Lo que estas leyendo querido lector, es nada menos un poco del origen
de este blog que durante 4 años 1 mes he escrito devotamente. Es en este lugar
donde yo te cuento algunas pequeñas historias, algunas reales, otras ficticias,
y unas cuantas con las dos anteriores. Pero más que contarte historias, me las cuento a mi mismo, pues creo que eso es la vida, el amor, la tristeza y la
esperanza. Y escribirlo es la manera –en mi opinión- en la que toman mas
significado nuestras vivencias, sean buenas o malas.
Siempre he pensado que escribirme resulta terapéutico,
podemos ser nuestros propios psicólogos, nuestros propios cómplices. Y es que a
este punto de mi vida y a mis 22 años, casi 23 que cumpliré en el próximo mes, me
siento a gusto con esta “soledad” que vivo la mayor parte del tiempo. A mi
parecer, la madurez te encuentra en tu soledad, trabajando a altas horas de la
noche, o caminando por las calles de la ciudad fumando tu cigarrillo favorito.
Al menos en lo personal, la madurez es uno de los puntos que quiero alcanzar, y
mi soledad me ayuda a encontrarla poco a poco, he comprendido que no hay nada
más sano que cerrar los círculos, las etapas con las personas, y aunque me he
empeñado en cerrar la mayoría de mis relaciones, con un “punto final” y no con
un “punto y aparte”, he de mencionar que hay ocasiones en las que esto es
sumamente complicado. Pero en fin. Escribir es uno de mis pasatiempos
favoritos. Esto me hizo recordar una anécdota que hace años viví.
Un día hablando con uno de mis lectores mas devotos, me pregunto que cual era mi motivación principal para escribir, tomando en cuenta que quizá nadie lo iba a hacer. Entonces le respondí de dos maneras. La primera fue un poco cómica, pues le dije que ese “quizá nadie lo iba a leer” no existía, pues ella era prueba de que había alguien que me leía, aparte de que sabia, que en el mundo existía por lo menos algún par de personas más que buscaban leer a un extraño en cualquier blog escrito desde no sé que país. Eso era una idea que a mi hasta la fecha me encanta, pues sé, que tu, allá donde quiera que estés querido lector, me lees con mucha atención, pues cuando alguien se atreve y se toma la molestia de escribir un blog sobre su propia vida, siempre resulta un texto exquisito.
La segunda respuesta que le di es la principal, por la cual a veces me siento y frente al monitor comienzo a teclear algunas confesiones, opiniones o bien, cuentos ficticios en mi blog. Escribo, por que siempre he creído en la inmortalidad, creo, como muchos creadores, artistas, escritores, poetas etc, que las personas pueden trascender cuando impregnan a sus obras, la más diminuta célula de su ser, de su esencia, de su pasión, de sus aliento.
Yo no busco trascender en las masas, busco trascender para mis hijos, para mis sobrinos, para mi futura familia. Me aferro a la idea de que algún día algún hijo mío, o mi anhelada Sophia (mi futura hija), y mi amado Adán (en el caso de que sea hombre), encuentren este blog, lo leerán y sabrán, que ese viejito con la mirada cansada siempre los espero, los anhelo, y que no importa el tiempo ni el espacio. El amor llega antes de tiempo, y espera con devoción como yo lo hago. Espero el día en que esos hermosos ángeles sepan lo que todas estas líneas significan.
Un día hablando con uno de mis lectores mas devotos, me pregunto que cual era mi motivación principal para escribir, tomando en cuenta que quizá nadie lo iba a hacer. Entonces le respondí de dos maneras. La primera fue un poco cómica, pues le dije que ese “quizá nadie lo iba a leer” no existía, pues ella era prueba de que había alguien que me leía, aparte de que sabia, que en el mundo existía por lo menos algún par de personas más que buscaban leer a un extraño en cualquier blog escrito desde no sé que país. Eso era una idea que a mi hasta la fecha me encanta, pues sé, que tu, allá donde quiera que estés querido lector, me lees con mucha atención, pues cuando alguien se atreve y se toma la molestia de escribir un blog sobre su propia vida, siempre resulta un texto exquisito.
La segunda respuesta que le di es la principal, por la cual a veces me siento y frente al monitor comienzo a teclear algunas confesiones, opiniones o bien, cuentos ficticios en mi blog. Escribo, por que siempre he creído en la inmortalidad, creo, como muchos creadores, artistas, escritores, poetas etc, que las personas pueden trascender cuando impregnan a sus obras, la más diminuta célula de su ser, de su esencia, de su pasión, de sus aliento.
Yo no busco trascender en las masas, busco trascender para mis hijos, para mis sobrinos, para mi futura familia. Me aferro a la idea de que algún día algún hijo mío, o mi anhelada Sophia (mi futura hija), y mi amado Adán (en el caso de que sea hombre), encuentren este blog, lo leerán y sabrán, que ese viejito con la mirada cansada siempre los espero, los anhelo, y que no importa el tiempo ni el espacio. El amor llega antes de tiempo, y espera con devoción como yo lo hago. Espero el día en que esos hermosos ángeles sepan lo que todas estas líneas significan.
También con mis letras espero que ella, mi futura esposa,
donde quiera que se encuentre hoy, sepa que me empeñe desde muy joven, en llegar en el futuro que nos toque vivir, y ser una persona buena y honesta para
nuestro matrimonio.
Termino este escrito, dirigiéndome a todas las personas que
he querido, para que si están leyendo esto, sepan que han sido de mucha ayuda
para este loco. Me he enamorado y me han roto, he lastimado pero también he
curado. Busco mi paz día a día, y donde quiera que este la persona que me
enseño a amar, quiero que sepa que estoy muy agradecido con todo lo que me dio,
por ella soy muchas cosas buenas, te querré por siempre y nunca te olvidare.
Alan S. D.
10 de noviembre de 2014.
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