Un cuento infantil para dormir Catarinas

Una historia de amor a modo de fábula infantil...


Cuenta la abuela, en la casa grande, que existió un amor muy grande entre una Catarina llamada Gala,  y un conejo llamado Nummen. Es bien sabido que los conejos son muy latosos pero también se sabe que cuando encuentran a su pareja, no se separaran de esta jamás. También se sabe que los animalitos pueden cometer errores, pero bien dice la abuela, que de los errores se aprende.

La historia comienza cuando el pequeño conejo Nummen tenia solo 2 años, la pradera en donde vivía con toda su familia era conocida como la comarca de las flores. El pequeño Nummen era muy observador, en ocasiones había horas, incluso días en que observaba como se movían las flores con el viento, esto era fascinante para el pequeño Nummen. En cambio Gala, la pequeña Catarina, era mas concentrada en sus asuntos, ella, como toda buena Catarina, cuidaba del jardín, de las flores, de las plantas, de cada una de las hojas que ahí había, desde pequeña siempre fue muy responsable con sus deberes.

Nummen en una de sus horas de contemplación, vio pasar a esa pequeña Catarina, ella llevaba en sus patita, una hoja caída, entonces Nummen curioso pregunta:

-       ¿Que llevas ahí linda Catarina?
-       1 hoja caída de flor conejito- respondió triste la pequeña Gala
-       No estés triste pequeñita, viene el otoño, y es normal que las hojas caigan- contesto Nummen
-       Lo sé, sé que se acerca otoño y las hojas caen, no es que no me guste el otoño, lo que no me gusta es lo que pasa con las hojas en otoño, las hojas caen, las flores marchitan, el viento quema y yo soy muy pequeña para cuidar todo este inmenso jardín, me siento triste por que quisiera poder cuidar cada una de las flores, recoger cada una de las hojas caídas.

Al escuchar a la pequeña Catarina, Nummen sintió una gran melancolía, esa Catarina hermosa, de la que el pequeño conejo se había enamorado desde que la vio pasar volando con la hoja caída, representaba el alma mas noble que existía en esa pradera.

Los conejos eran traviesos, las mariposas vanidosas, los arboles enojones y aburridos, y el sol era ególatra. Y esa Catarina hermosa, que volaba triste sobre el millar de flores al borde de marchitarse, eran una cosa hermosa desde los ojos de Nummen, las flores eran como el tiempo, que perece a cada segundo, a cada ráfaga de aire, eran tan frágiles, pero tan hermosas en cualquier etapa de su vida. Existía tanto amor en esa escena que Nummen se vio envuelto por un compromiso tan enorme, mas enorme que él pero tan hermoso como Gala.

      -No estes triste Catarina hermosa –dijo Nummen con una voz decidida- El otoño podrá tirar las hojas de las flores y las flores marchitarse, y a su vez el aire desordenar las hojas, pero yo cuidare tus flores, cuidare tus hojas, no sé como lo hare pero por ti puedo vale la pena.

La pequeña Catarina no supo que decir, solo exclamo un gran ¡gracias!.

Al día siguiente Gala busco por todas partes a Nummen, busco debajo de los arboles, en todas las cuevas de los conejos pero no lo hallo, un conejito, amigo de Nummen, se acerco a Gala – ¿eres Gala verdad?. –si, respondió curiosa la Catarina.

-Yo sé a donde fue Nummen, fue a las montañas, partió temprano, al salir el sol, dijo que escalaria el punto más alto del mundo, donde pudiera servir como faro, dijo que quería vigilar las flores, que estas nunca pasaran oscuridad, dijo que el mundo es bonito cuando te enamoras, dijo que la vida vale la pena cuando vives por alguien, dijo que jamás volverías a perder ninguna hoja en la oscuridad.

Al terminar de decir esto, Gala comprendió que lo que Nummen iba a hacer. Esto le preocupo, por que Nummen era un conejo muy pequeño, indefenso, era un niño, así paso el resto de la tarde, preocupada.

Al caer la noche Gala volaba sin parar sobre una flor marchita, estaba triste y muy preocupada por aquel conejito, entonces se dio cuenta que podía ver a través de la oscuridad, o más bien algo la iluminaba. Sus ojos giraron al cielo y vio un faro gigante colgado del cielo. Gala lloro, pero lloro de felicidad, finalmente supo que Nummen lo había logrado.

Se dice que Gala jamás paso oscuridad, y también se dice que Nummen quedo colgado de ese foco gigante, para recordarle a su querida Catarina que su amor nunca se apagaría, ni siquiera por las noches.



Cuentos inspirado en el inmenso amor que Este conejito siente por esa Catarinita.



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